Perros
El otro día sacando fotos en las landas hice esta curiosa foto, aparecieron dos alemanes con un dogo argentino gigante, se pusieron cerca de mi y tras pinchar una sombrilla y atar a ella al chucho se fueron para el agua.
Joder, el perro podía arrancar la sombrilla sólo con un pequeño tirón, pero ni siquiera tiraba de la cuerda, consciente de que era su dueño quien le daba de comer y le proporcionaba sombra y agua los días de sol.
Luego me acordé de aquel otro perro que me encontré en Lanzarote hace unos años con las costillas perfectamente definidas, y con la mirada mucho más viva, el hacía tiempo que decidió tirar de la cuerda…
